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Acaparamiento de tierras y territorios: Otra amenaza contra la agricultura campesina y la Soberanía Alimentaria de los pueblos

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ACAPARAMIENTO DE TIERRAS Y TERRITORIOS:

Otra amenaza contra la agricultura campesina y la Soberanía Alimentaria de los pueblos

Por: Christina Gerdts y Javier Castellanos.

Asociación de Trabajo Interdisciplinario ATI[i]

Coalición Nacional en contra del acaparamiento de tierras y territorios[1]

La capitalización y mercantilización de la agricultura y de los recursos naturales es un proceso que se intensifica en los países del sur a través de la imposición de políticas económicas neoliberales. Después de las “independencias” y a partir de la implementación de un modelo desarrollista, entendido exclusivamente como crecimiento económico, se han establecido otros mecanismos más sutiles de opresión política y explotación económica. En la segunda parte del siglo XX la inversión directa extranjera (IDE) ha sido la principal herramienta de influencia y dominación económica de países y empresas del “norte” con la cual se permite la explotación de los y las trabajadoras y de los recursos naturales del Sur. Bajo esta lógica, desde hace una década se viene implementando el acaparamiento de tierras como un nuevo patrón de apropiación, neo- colonialismo y control territorial en una lógica de intervención de agentes del norte en los países del sur y también entre actores sur-sur o entre actores nacionales.

Por acaparamiento se entiende que empresas transnacionales, consorcios nacionales, Estados o entidades privadas (como fondos de inversión) arrienden, compren o reciban en concesión a largo plazo (entre 30 y 99 años de contrato) áreas extensas de tierras para producir alimentos básicos o extraer materias primas energéticas o no energéticas para su exportación. Esta tendencia global se viene incrementando durante los últimos 10 años: Desde el 2009 ochenta millones de hectáreas fueron adjudicadas en África, Asia y América Latina.[ii]

El fenómeno de acaparamiento se desenvuelve en el contexto de la crisis financiera y alimentaria global. Esta crisis ha mostrado nuevamente que el sistema capitalista es sensible a la inestabilidad del mercado financiero, lo cual se refleja en la búsqueda de negocios a bajo riesgo y rentas estables por parte de poderosos inversionistas. El crecimiento en los precios de los alimentos y de los recursos energéticos encuentra posibilidades de especulación financiera en los cultivos y la tierra misma, los cuales dejan de verse como un bien común para las necesidades humanas más básicas y pasan a convertirse en acciones de bolsas de valores y en mecanismos de control territorial por parte de grupos empresariales nacionales, empresas transnacionales, Estados y fondos de inversión extranjeros.

Otro factor de fomento es la rentabilidad de la Inversión en cultivos para la producción de agro combustibles, esto se presenta como opción de negocio lucrativo tanto por el alza progresiva en los precios de energía, como por considerarse una alternativa para solucionar la escasez de otros recursos energéticos. Por eso se han dado cambios en el uso de suelo pasando de la producción de alimentos al cultivo a gran escala de agro-combustibles para asegurar un modelo económico basado en la necesidad de la oferta energética ilimitada.

Otro elemento que explica el fenómeno de acaparamiento es la necesidad de países ascendentes como India, China, etc. de asegurar la alimentación de sus poblaciones crecientes vía oferta extranjera en aras de solventar situaciones de inseguridad alimentaria e impedir disturbios y revueltas internas para poder dedicar el suelo nacional a proyectos más rentables que la producción de alimentos para la población.

¿Cómo es el panorama en América Latina?

América Latina es vista como una región más segura, estable y rentable para este tipo de inversiones. Esto se explica por la consolidación relativa de los Estados, el paulatino crecimiento macro económico de la región y la protección de la propiedad privada, y el ofrecimiento de mejores condiciones para los proyectos de inversionistas extranjeros que en otros continentes como el africano. Otro factor importante es la abundancia de tierras fértiles, aguas y recursos naturales que atrae la atención a este continente fomentando diversas dinámicas de inversión que se pueden resumir de la siguiente manera:

A). Inversiones Norte- Sur (de Estados, empresas y fondos inversionistas de Europa, Canadá y los EEUU que compran tierras en África y América Latina). B). Sur- Sur (por ejemplo de países asiáticos y árabes que compran en América Latina o de América Latina en Africa), C) Inversión interregional (por ejemplo empresas brasileras y argentinas que compran en Bolivia) y D) Inversión de Consorcios y grupos empresariales nacionales dentro del mismo país (Como la inversión que realiza luís Carlos Sarmiento o Alejandro Santo Domingo en los llanos colombianos[2])

¿Y Colombia?

Los procesos de acaparamiento de tierras en Colombia se desarrollan en un contexto histórico de alta concentración de la posesión de tierras. Colombia se caracteriza por una estructura agraria bimodal de latifundio- minifundio, en la cual 0,4 % de los propietarios poseen más de 60 % de los predios, mientras 57% de los propietarios poseen menos de 2% de los predios. Debido a las dinámicas del conflicto armado, del despojo de alrededor de 4 Millones de personas y de las políticas agrarias que resultaron en procesos de contrarreformas agrarias, hoy se presenta una situación del campesinado sin tierra, altos índices de pobreza rural y urbana y de inseguridad alimentaria de 43% de los hogares colombianos.

Colombia con su riqueza natural y tierras fértiles llama fuertemente la atención de los inversionistas. El gobierno actual con el discurso de post-conflicto y sus locomotoras de desarrollo (minería, sistemas agroindustriales, hidrocarburos, etc.) intenta lo posible para promover la confianza inversionista bajo las banderas neoliberales de la “prosperidad”. El plan de Desarrollo es la plataforma desde la cual se impulsan estos polos de crecimiento macro económico, en donde la agroindustria, el campo sin campesinos y la explotación de los recursos naturales son factores prioritarios.

Hasta hoy consorcios de Brasil, Argentina y varios países árabes y orientales han mostrado interés en la compra de tierras o ya compraron suelos en Colombia. Un caso emblemático que refleja la gravedad de la situación es la inversión nacional e internacional en la altillanura colombiana. En esta región, que cuenta con 7 millones de hectáreas de tierras productivas, el gobierno viene ofreciendo 14 millones de hectáreas para invertir, es decir, expandiendo indiscriminadamente la frontera agrícola hacia selvas y reservas naturales. De las recientes mega inversiones nacionales en el departamento del Meta sobresalen tres actores importantes: Grupo Sarmiento Angulo (grupo económico de Luis Carlos Sarmiento); Grupo económico Valorem (de la familia Santo Domingo) y el Grupo Manuelita (de la familia Eder.) Estas tres empresas suman en sus recientes adquisiciones una extensión de más de 70.000 Hectáreas en la altillanura[3].

En el caso de la inversión extranjera en el mismo territorio se destacan dos multinacionales: La Multinacional Cargill, con la pretensión de cultivar por lo menos 25.000 Hectáreas en Soya y el consorcio brasilero Grupo empresarial Mónica Semillas (que en Bolivia ha sembrado ya 42.000 hectáreas.)[iii] Este ultimo ingresó a nuestro país adquiriendo en el departamento del Meta 13 mil Hectáreas para la siembra de maíz y soya y recibió del gobierno colombiano beneficios de más de 3.000 millones de pesos del programa agro ingreso seguro.[iv]. Esta empresa tuvo que crear siete empresas filiales (Agrocaxias ltda, Tilaba ltda, Monicol ltda,etc) para poder comprar esta extensión de tierras en la altillanura colombiana. Esto debido a que la actual legislación nacional regula las unidades agrícolas familiares UAF y limita, a través de ley 160 de 1994, el que actores extranjeros solo puedan comprar entre 900 y 1000 hectáreas de tierras colombianas.

Esta regulación se ha constituido en un obstáculo para el desarrollo de emprendimientos a gran escala y para el desenvolvimiento de los intereses de los inversionistas. Frente a esto el gobierno ha propuesto desde su “plan de choque en tierras” una reforma a la ley para eliminar el límite y dar apertura al mercado de tierras a través de la liberalización de la misma pero con una clara orientación hacia empresas o estados extranjeros; estas preferencias se evidencian también en la exención de impuestos por inversión en proyectos de plantación que propone el programa de agroindustria. Es decir lejos de una reforma agraria integral nos aproximamos a una reconcentración de la tierra y de la riqueza que aumentará los elevados índices de desigualdad y conflicto en nuestro país.

Entre otros casos identificados encontramos también la inversión para la producción de recursos maderables de la empresa española- portuguesa Smurfit en el Cauca y el eje cafetero, y la inversión de la empresa El Tejar de Argentina, que hoy “migra” de Paraguay hacia Colombia en búsqueda de mejores condiciones y mayores cantidades de tierra para el desarrollo de proyectos a gran escala.

Como son novedosas estas preocupantes tendencias, es importante visibilizar y generar debates públicos sobre este tipo de inversiones y sus consecuencias para el acceso a la tierra de la población local y la agricultura campesina. Por eso es necesario cuantificar y denunciar los impactos del acaparamiento en Colombia y en el continente en aras de evidenciar las dimensiones de estas dinámicas que sin duda se van a intensificar en el corto y mediano plazo.

Sin embargo ya se puede anticipar que estas mega inversiones nacionales y extranjeras, lejos de resolver, van a profundizar la problemática histórica colombiana de la concentración de tierras, del despojo y de la pobreza rural. Se entrega la tierra al mejor postor a costa de la autonomía, soberanía y seguridad alimentaria de los campesinos y de la población colombiana. ¿Cuál es entonces la verdadera política de tierras en nuestro país? ¿Este será un camino hacia la prosperidad para todos y la disminución de la pobreza como promete el gobierno en el titulo de su Plan Nacional de Desarrollo? Sin duda es un momento histórico en el cual la correlación de fuerzas entre el gran capital y el movimiento social es bastante desigual, pero también es un momento de ascenso de luchas y de avance en la generación de propuestas alternativas desde abajo para la defensa del territorio y de la madre tierra como aporte a la construcción del país soberano que queremos y verdaderamente necesitamos las y los colombianos.


[1] Coalición conformada por: Asociación de Trabajo Interdisciplinario ATI. Fundación para la comunicación popular FUNCOP Cauca. Unión Nacional Agroalimentaria de Colombia - UNAC y Unión Internacional de Trabajadores de la alimentación, agrícolas, hoteles, restaurantes, tabaco y afines – UITA. GRUPO SEMILLAS. Movimiento Todos a Tierra/jardín Botánico. Grupo semilla de FIAN internacional en Colombia. Grupo de estudios KANOBA/ Pilar Ramos. Unidad Técnica legislativa Congresista Wilson Arias. Patricia Jaramillo (U. Nacional) Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla Tel (55) 1 2 840047 Bogotá Colombia

[2] Revista Dinero. Febrero 18 de 2011/ No 367. Los nuevos llaneros. http://www.dinero.com/caratula/edicion-impresa/articulo/los-nuevos-llaneros/113492

[3] Revista Dinero. Febrero 18 de 2011/ No 367. Los nuevos llaneros. http://www.dinero.com/caratula/edicion-impresa/articulo/los-nuevos-llaneros/113492



[i] Este ensayo es un primer avance de la investigación sobre acaparamiento y tenencia de tierras y uso de suelo y recursos en Colombia que se está desarrollando desde la Asociación de trabajo interdisciplinario (ATI)

[iii] Carlos Alberto Suescún Barón (2011): El Acaparamiento masivo de tierras. Un fenómeno global con repercusiones en Colombia. En: Le Monde diplomatique.

Actualizado (Martes, 08 de Noviembre de 2011 14:28)