ATI fue fundada en 1985 por un grupo de profesionales de las Ciencias Sociales que venían trabajando en el apoyo al proceso organizativo de la comunidad Arhuaca en la Sierra Nevada de Santa Marta. ATI se constituye como espacio de construcción de propuestas innovadoras desde lo social, cultural y político, como aporte al desarrollo del país.

Los principales desarrollos que hemos tenido como institución se centran en la especialización y profundización temática, en la concentración de nuestras acciones en territorios y con poblaciones específicas. Hemos ampliado tanto nuestras estrategias de intervención, como la proyección de nuestro trabajo el cual se articula a esfuerzos de carácter nacional e internacional.

Nuestro modelo de gestión se ha ido transformando de acuerdo con nuestro accionar en los territorios y con las poblaciones. Hemos permanecido con la comunidad Arhuaca en la Sierra Nevada de Santa Marta; en el Departamento de Cundinamarca, donde hemos estamos los últimos siete años, hemos concentrado nuestro trabajo en la Provincia del Sumapaz. De igual manera, nuestro trabajo en la ciudad de Bogotá ha estado presente en los últimos 10 años.

Nuestro avance en la definición territorial, conceptual y política se ha ido construyendo desde la operación en los equipos territoriales. Los temas de Equidad de Género, Equidad de Generación e Identidad Cultural y Transformación de Conflictos, trabajados desde los núcleos temáticos, permitieron la profundización en el análisis de las relaciones sociales entre las diversas poblaciones de mujeres y hombres, indígenas, campesinos, citadinos, jóvenes y adutos, constituyéndose en perspectivas.

El tema de los Derechos Humanos, ha sido nuestro eje conductor, y nuestro propósito de especialización. Hoy podemos decir que hemos ido avanzando en centrar nuestro trabajo en los Derechos, Económicos, Sociales y Culturales con particular énfasis en el derecho a la alimentación y en las estrategias que promueven la exigibilidad social y política que hombres y mujeres realizan hacia el cumplimiento de las garantías que les corresponden como ciudadanos y ciudadanas del Estado Colombiano.

En términos del tema de Justicia y Conflicto, la otra línea de acción que ATI ha mantenido a lo largo de su historia institucional, nos hemos especializado en la difusión y formación en mecanismos de justicia comunitaria que permitan la transformación de los conflictos. El tema de la conciliación en equidad, evolucionó hacia un enfoque de justicia comunitaria en el que grupos organizados de poblaciones (jóvenes, indígenas y campesinos/as) realizan acciones de resistencia civil orientadas a defender sus intereses en el ámbito del desarrollo social, económico, político y cultural.

En la actualidad funcionamos a través de equipos programáticos con nuestras dos líneas de especialización. Implementamos tales acciones en los territorios en los que hemos permanecido en el tiempo y hacemos un ejercicio institucional de mantener la transversalidad de las perspectivas de género, generación e identidad cultural en los procesos de planificación, monitoreo y evaluación de nuestros proyectos.